Ojalá poder volver a ser pequeños, cuando todo era mas fácil. ¿Y no es verdad que el mejor regalo es la ignorancia? ese tiempo en el que sonreír era tan sencillo, que los enfados se acababan con un perdóname, y ahora dime cuanto cuesta pedir perdón y tragarnos nuestro orgullo.
Y es que según vas creciendo vas entendiendo las cosas, te das cuenta de que nada es como te lo pintan. Notas como todo se tuerce, que aquellos que decían ser tus amigos se van yendo, que aquellas personas a las que le importabas ya no están para hacerte sonreír, y eso es jodido.
Entiendes que la vida es dura y que si quieres algo, tienes que luchar a muerte por ello y que incluso dándolo todo puedes fallar y no conseguirlo, pero al menos lo intentas y no te rindes.
También te das cuenta de que habrá gente que te querrá hundir, pero no debes permitirlo. Debes demostrar que eres fuerte y no darles la satisfacción de verte mal, y nunca permitir que te roben tu sonrisa, nadie merece que se la quiten.
Recibirás puñaladas de quien nunca hubieses pensado y puede que quien menos lo creas sea lo más grande de tu vida sin darte cuenta.
La vida da muchas vueltas, y tienes que afrontar con una sonrisa cada una de ellas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario