jueves, 28 de agosto de 2014

No quiero promesas.

Y lo bonito que sería caminar de tu mano hasta perdernos, o hasta encontrarnos en nuestro mundo. Alejados del resto, pasando del que dirán o de que pensarán. Solos tú y yo, tu sonrisa y la mía a escasos centímetros, un millón de besos por darnos y mil versos por escribirte. Olvidarnos del pasado, formando recuerdos juntos. Tenerte junto a mí, en las buenas y en las malas. Poder sentir que puedo hacerte sonreír, y que también tú a mi. Sentir que me necesitas tanto como yo a ti. Soñar con un futuro juntos, con un millón de proyectos por cumplir. Viajar, y conocer lugares nuevos a tu lado. Saber que no dejarás que me hagan daño, que harás lo imposible por verme feliz..
No quiero para siempres, no quiero promesas.. No me hace falta eso, solo que demuestres que no te vas ir a la primera de cambio, que aunque haya momentos difíciles luchemos por no rendirnos y olvidar todo.
Si fuera tan fácil decírtelo. 

Quizá por miedo a que nos dañen, nos acabamos dañando nosotros mismos por no decir las cosas. Yo tengo ese miedo. Y ojala te dieras cuenta de que sin ti, nada tiene sentido, de lo que te necesito.
 


No hay comentarios:

Publicar un comentario